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domingo, 16 de julio de 2017

La cortina de terciopelo rojo, de José Luis Palma

@jlpalmagamiz Me acerqué a este autor por su libro reseñado en este blog «El Paciente del Pardo» en este enlace. Después de leer el también reseñado aquí «El divorcio de Adán y Eva», un mensaje en twitter y la época veraniega me ha animado a hacerme por un precio imbatible de 3,99€ con la edición electrónica de su último libro que hoy comentamos «La cortina de terciopelo rojo». José Luis Palma es doctor en medicina por la universidad de Navarra y formado en cardiología en Canadá. Colabora en prensa, radio y televisión, y es autor de alrededor de una decena de libros que pueden adquirirse en formato electrónico a un precio muy asequible. Al final de los textos nos anima a hacerle llegar nuestras impresiones a través de cualquiera de los medios que internet pone a nuestro alcance, tales como «twitter» o «facebook» o directamente a su correo electrónico, con la promesa de contestarnos.

Dos amigos residentes en Madrid, que se conocen desde el instituto y ya en época universitaria no tienen muy claro que hacer con sus vidas, emprenden un viaje de aventura a Namibia en pos de hacerse ricos con el comercio de diamantes y metales preciosos. La realidad es bien distinta a sus (im)previsiones y tras pasar por situaciones comprometidas consiguen escapar por los pelos. La acción se mueve a Montreal, donde en primer lugar ha ido a parar uno de ellos, conocido en la novela por el sobrenombre de Pajalarga. Al cabo del tiempo acude a Montreal el segundo que se aloja en el apartamento que su amigo comparte con una peculiar mujer polaca, de nombre impronunciable, que se identifica con el apodo de Varsovia en la novela. Las acciones transcurren alrededor de los sucedidos de estos tres personajes y su relación con un bar, Les petits poissons des chenaux, regentado por Nicolette, donde tienen lugar sucesos extraños tras una cortina de terciopelo rojo que finalmente nuestro segundo protagonista llegará a traspasar. Un complejo entramado de personajes chinos y negocios oscuros se mueven en todo este mundillo, en el que lector entrará y saldrá de la mano de los protagonistas que hacen gala de una psicología peculiar y bastante extraña en sus comportamientos y actitudes.

Los algo más de sesenta y siete mil vocablos que conforman la edición electrónica se leen con continuidad por la prosa empleada por el autor, que hacer transitar a los personajes por un sinfín de situaciones a cada cual más extraña, pero que pueden hacer trabajar la imaginación del lector bien poniendo escenarios al desarrollo de la acción bien tratando de comprender lo que se les pasa por la cabeza a los intervinientes, que no siempre tiene una lógica y que va fluctuando a lo largo de la historia. No me ha quedado claro al final que es lo que ocurre realmente con Pajalarga y si las vivencias en Montreal son reales o son vividas en la imaginación desde una playa africana, pero tampoco importa porque esta novela me ha parecido como aquellas películas en las que lo que cuentan acaba por no interesarte y te fijas más en los personajes, en sus comportamientos, en cómo actúan e incluso en los escenarios, la decoración y las segundas intenciones para disfrutar evocando ideas personales. Una lectura entretenida, confusa por momentos pero enriquecedora en los planteamientos psicológicos de sus variados personajes y sus actuaciones. Probablemente exista gente así, con esos comportamientos, pero aunque no sean reales, la novela de ficción permite traerlos a un primer plano frente al lector y que juzgue el mismo. De hecho, para apoyar estas reflexiones personales, posiblemente equivocadas, el subtítulo de la novela es «El extraño viaje de una mente confusa».

Para aportar un granito de arena, una errata que se ha escapado en esta edición en la frase «Algunos cortaban las cabezas de las cigalas y las langotas para pagar sólo por el precio de la cola».

miércoles, 12 de julio de 2017

Covalverde, de Santos Jiménez

Santos Jiménez, escritor abulense nacido en 1959 en Cuevas del Valle. Ha escrito varios libros de poesía y dos de prosa: «El vendedor de cerezas» y el que comentamos hoy, «Covalverde». Este libro es una auto publicación y puede ser adquirido contactando directamente con el autor en el correo electrónico casadelashelechosas@gmail.com o en el teléfono 920 38 30 68. Existe un blog del autor que puede accederse desde este enlace.  

En este libro se plasman los recuerdos de las personas mayores del pueblo del autor, Cuevas del Valle, que ha cambiado por Covalverde con la licencia correspondiente de todo autor pero que se identifica inequívocamente por las muchas alusiones a su ubicación y a sus alrededores. El aciago julio de 1936 llegó a este recóndito lugar perdido en la Sierra de Gredos, siendo republicano en sus inicios, cuarenta días y diez ejecuciones, para en breve tiempo cambiar de signo, lo que derivó en un «diez por uno»: hombres, mujeres, niños o ancianos eran designados por tres cabecillas que llevaban la voz cantante, llegando a diezmar un población de mil almas con alrededor de cien que desaparecieron víctimas del horror y ante la vista de sus seres queridos. El autor ha recuperado la memoria de los ancianos de la localidad que le han referido sus recuerdos, algunos de ellos muy vivos a pesar de los años transcurridos, y que relatan no solo los «paseos», las muertes y los lugares de las fosas comunes sino también las vejaciones, palizas, robos y actos violentos que ocurrieron. Los dos bandos hicieron de las suyas en aquellos meses. Las cinco balas que figuran en la portada tienen nombres escritos pero su significado y alcance queda para el curioso lector que se acerque a las páginas del libro.

No se trata de un libro más sobre la Guerra Civil Española, no se busca reivindicación ni revancha, tan solo se relatan una serie de hechos como ocurrieron recordados por sus protagonistas, familiares o personas del pueblo, que los presenciaron e incluso participaron en ellos en aquellos primeros meses de la Guerra Civil Española. Según refiere el autor, muchos de los que en los albores de este siglo comentaron los hechos ya han muerto, pero de alguna forma han recuperado su pasado al quedar en las páginas de este libro: «Lo que se escribe se lee». El autor recrea los paisajes del pueblo y de los alrededores de forma magistral intercalando bellas descripciones con un lenguaje de antaño plagado de vocablos del lugar cuyo significado queda explicado en un mini diccionario al final del libro. Algunos de ellos se le han escapado al autor, como «cendolillo», término que no aparece en el Diccionario oficial de la RAE cuando curiosamente si aparece específicamente en femenino con un significado de «Muchacha inquieta y de poco juicio» ¿Es que no hay MUCHACHOS inquietos y de poco juicio? Aquí queda esta curiosidad. Numerosas situaciones de la dura vida de aquella época en el pueblo bellamente recreadas en las páginas de este libro –a pesar de su tema de fondo– dan soporte a estas historias que pugnan por salir a la luz y ser rescatadas del olvido ochenta años después de que ocurrieran.

Algunas frases entresacadas del texto…
Así andan los viejos mañosos por el campo, esquivando los dolores, haciendo las tareas que han hecho siempre.
…porque se hacía viejo, muy viejo, y dejaba hacer a la naturaleza su necesidad, sin una queja, como corresponde a los solitarios, a los que sufren su soledad en silencio.
Lo de mi amo ocurrió en el mes de octubre de 1936, cuando los cielos se revolvieron con la tierra, las azadas con los fusiles y las mujeres viejas y no tan viejas se cubrieron de negro para siempre. Se cosieron el negro a sus cuerpos para siempre.
Eso se ve en las fotografías de aquellos años, donde casi se adivina quienes fueron los vencedores y quienes los vencidos.
La gente huye de las guerras, ha huido siempre y huirá de esa peste repudiando a quién las urde. Quien las apoya sufrirá antes o después el castigo de la Historia.
Tenía cinco balas en el bolsillo, ocupaban el espacio de una petaca de tabaco, de una cartera, de un reborujo de cuerda, incluso menos. Tan inofensiva reliquia no era ninguna molestia. Todo lo contrario.
Los chopos del río castigaban el aire con sus látigos.
Los pinos se defienden del remolino y silban su pánico por los resquicios del monte.

jueves, 6 de julio de 2017

Trilogía de la Ciudad Blanca Vol. 1 y Vol. 2 - Eva García Sáenz de Urturi

@evagarciasaenz es una autora con muchísimo éxito en la actualidad, ya se reseñó en este blog una de sus obras, Saga Longevos 01, La vieja familia, Eva García Sáenz. En esta ocasión voy a comentar los dos primeros volúmenes de lo que será la trilogía de la ciudad blanca, hace una semana me leí El silencio de la ciudad blanca y ayer terminé Los ritos del agua.

Y voy a realizar un pequeño resumen de mis sensaciones. Como hay muchas personas que no les gusta la calificación de novela negra, yo voy a decir que podemos definir estas como novela policíaca, aunque hay tantos entresijos entre todo lo que se cuenta, que calificarla con un solo atributo me parece pobre, la autora ha realizado un trabajo impresionante para mostrarnos a todos los personajes, con sus historias personales, familiares, laborales, y ubicando en Vitoria–Gasteiz el meollo de las tramas, pero relacionándolo con Cantabria, donde se han producido algunos hechos muchos años atrás protagonizados por algunos de los personajes principales de las tramas.

Estas dos novelas hay que leerlas obligatoriamente en orden, y tienen un personaje central y narrador de la historia que es Unai, pero que todos conocen como Kraken, es un policía ‘perfilador’ que tiene como compañera a Esti (Estibaliz) y que son las dos personas que colaboran y resuelven los casos que se narran, evidentemente acompañados de otros muchísimos personajes, muchos de ellos importantísimos también, y con historias de amor y amistad a raudales, además de las familiares, super-importantísimas.

Es impresionante el detalle con el que se nos narran cada uno de los detalles personales y las aventuras de cada uno de los personajes, también de los que van siendo asesinados, cumpliendo unos ritos muy complejos y antiguos, y la presión que sufren los investigadores de esos asesinatos ‘en cadena’, no ya por evitar más muertes, sino la suya propia,  porque las investigaciones les incitan a pensar que pueden ellos mismos ser objeto de los siguientes asesinatos.

Creo que la autora, ha sabido narrarnos a la perfección los saltos en el tiempo, cuando volvía al pasado para contarnos lo que había ocurrido muchos años atrás y que nos iban ayudando a interpretar lo oscuro que algunos detalles nos parecían.

No entro en más profundidades, cada uno, en el proceso de lectura,  se va a ir haciendo su propia idea de lo que puede ocurrir, pero creo que, por muy imaginativo que sea cada uno de los lectores, nadie se puede imaginar quien y cuál era la motivación definitiva del autor de cada uno de los asesinatos cometidos.


Impresionante imaginación de la autora, y lógicamente quedamos expectantes para cuando salga el tercer volumen de la trilogía.    

martes, 4 de julio de 2017

Sonata de estío, sonata de otoño, de Ramón María del Valle Inclán

Ramón María del Valle Inclán, escritor gallego nacido en 1869 en Villanueva de Arosa. Uno de los grandes narradores y dramaturgos de principios del siglo XX. Estudió derecho pero no mostró interés alguno por ejercer, dedicándose a la literatura y a la vida bohemia, trasladándose a Madrid donde frecuentaba tertulias y cafés, ganando algún dinero con colaboraciones periodísticas y ejerciendo de traductor. En un incidente en 1896 perdió un brazo, lo que añadió una cierta identidad a su manera de vestir y su pelo y barba inusitadamente largos. Considerado parte de la generación del 98 con autores como Unamuno y tras publicar sus famosas Sonatas y adaptarlas al teatro, entra de lleno en el género de la novela aunque con no muy buenas críticas. La década de los años 20 significó su consagración definitiva, destacando «Luces de Bohemia» escrita en 1920 y «Tirano banderas» escrita en 1926. Las cuatro «Sonatas» fueron publicadas entre 1902 y 1905, constituyendo una gran aportación al modernismo, del que es considerado como un maestro como asimismo del esperpento en la literatura. Falleció en Santiago de Compostela en 1935.

En la sonata de estío o de verano, el Marqués de Bradomín en su etapa de juventud realiza un viaje en barco desde Londres a las costas de Méjico. Una aventura romántica en la que trata de olvidar antiguos amores. Allí queda prendado de una nativa, la Niña Chole, a la que sigue por todo el país tratando de seducirla y hacerla suya, a pesar de las advertencias de ella de estar relacionada con un bandolero que además es su padre y que puede cobrar venganza. El encuentro de un refinado burgués europeo con una bellísima criolla transita por diferentes lugares y situaciones tormentosas que aprovecha el autor para recreo del lector incluso en el léxico utilizado. En la sonata de otoño, la acción transcurre en Galicia cuando el marqués va a visitar a su prima Concha, que fue algo más en su juventud y que está próxima a morir. Resurge un viejo romance de juventud con aires nostálgicos y melancólicos en el mismo pazo en que se conocieron hace muchos años y donde traen a su memoria recuerdos propios y de personas con las que se relacionaron.

Delicioso encuentro con este autor, uno de los clásicos de la literatura española y mundial al que no me había acercado. Su imagen personal y su relación con el llamado «esperpento en la literatura» no me atraían en demasía, pero estos dos historias cortas, de poco más de veinte mil vocablos cada una, me han resultado entretenidas y me han permitido añadir a mi acervo unos cuantos, muchos, vocablos novedosos cuyo significado he tenido que ir a buscar al diccionario y en algunos casos a internet por no encontrarlos en él. Prosa magistral, bella, elegante, perfectamente engarzada para construir relatos brillantes y yo diría que hasta con cierta musicalidad. La excelente impresión me llevará a leer las otras dos sonatas y más libros de este autor redescubierto para mí: una ventaja positiva de cumplir con los clubes de lectura que te llevan a leer autores que van siendo pospuestos una y otra vez.

sábado, 1 de julio de 2017

Club de Lectura de ALQS2D (20ª edición)

Finaliza el plazo de esta vigésima edición del club de lectura para la que se había seleccionado el libro «Una habitación propia» de Virgina Wolf.

Como quiera que este libro ya ha sido reseñado en el blog en esta entrada, remitimos a los lectores a la misma para dejar sus comentarios sobre este magnífico libro.

Para el siguiente trimestre, tercero de 2017 y en lo que será la vigésimo primera edición, el libro seleccionado es «El olvido que seremos» de Héctor Abad Faciolince. El día uno de octubre de dos mil diecisiete se publicará la correspondiente reseña en el blog para que los lectores que así lo deseen puedan hacer sus comentarios al mismo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Recordarán tu nombre, de Lorenzo Silva

@VilaSilva Lorenzo Manuel Silva, nacido en Madrid en 1966, es un conocido escritor español, cometido al que llegó por vocación pues en sus inicios se licenció en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y laboró como abogado durante 10 años. Con numerosas novelas, relatos, artículos y colaboraciones en diferentes medios, gran parte de su fama está basada en la creación y evolución de dos simpáticos personajes, Bevilacqua y Chamorro, guardiaciviles, que han protagonizado una serie de ocho o nueve entregas según contemos, siendo la última la titulada «Donde los escorpiones» publicado en 2016 y la antepenúltima «La marca del meridiano» con la que al autor obtuvo el Premio Planeta en su edición de 2012. No es cuestión referenciar aquí toda su obra pero no me resisto a mencionar mi favorita: «La sustancia interior».

Me ha resultado peculiar ver al autor en el oficio de novelista histórico, aunque algunas de sus novelas están basadas en hechos reales debidamente ficcionados. Mostrando al lector las confidencias de como la historia se dio de bruces con él, rememorando el pasado militar de sus dos abuelos, el autor realiza un recorrido pormenorizado por acciones militares españolas que tuvieron lugar en el norte de África en la década de los años 20 del siglo pasado, donde aparecen muchos de los protagonistas que al fin van a confluir en los luctosos hechos que tuvieron lugar en España en 1936, cuando un sector de los militares se levantó en armas contra el gobierno legalmente constituido, lo que tuvo como consecuencias una guerra fratricida que duró tres años y sumió al país en innumerables desgracias personales y materiales. Uno de los personajes es el central y objeto de este relato biográfico, el general, en 1936, de la Guardia Civil José Aranguren Roldán, que fiel a su honor y a su juramento de lealtad hizo frente a los insurrectos en Barcelona y consiguió detener el golpe en sus primeros momentos. El premio a su valor y bonhomía  no fue otro que ser fusilado por los vencedores tres años después. Un hecho «normal» más de una guerra, pues eso es lo que fue y así estuvo planteada desde el primer momento por sus diseñadores.

Esta es la historia de un héroe olvidado. Un hombre que fue capaz de anteponer la lealtad y su sentido del deber a las órdenes de quienes acabarían haciéndose con el poder.

Una cuestión que ha llamado mi atención durante la lectura del mismo es el nombre del personaje: José. En muchos sitios, como se puede ver en las imágenes a continuación, aparece con el nombre de Jesús. Podría ser un hermano pero no he encontrado nada que lo asevere. Entiendo que Lorenzo Silva ha bebido en las fuentes directas de sus descendientes, por el que el nombre de José tiene todos los visos de ser el correcto. La primera imagen a continuación está extraída del índice de un libro, al parecer publicado por el Ministerio de Defensa y coordinado por Javier García Fernández, titulado «25 militares de la República».



«Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla»

Según decía mi estimado profesor de la Universidad Carlos III de Madrid Ángel Bahamonde —citado en la bibliografía— en uno de sus magníficos cursos, «durante la contienda hubo empate a uno en actos y fusilamientos, pero en la prórroga, los vencedores "ganaron" por goleada». Es este libro un relato delicioso para personas que les guste la historia en general y la de estos hechos en particular, pero que seguramente resultará descorazonador para los que no quieran «hablar más de este asunto» o incluso tengan simpatías por los vencedores, porque los hechos relatados son los que son y aunque la historia es siempre interpretable, en este caso deja poco lugar para la duda. Estupenda la bibliografía final con la que nos obsequia el autor entre la que no dudo en destacar el magnífico «Tres días de Julio» de Luis Romero y a otro autor por el que cualquiera que le haya leído sentirá devoción: Manuel Chaves Nogales. Un relato fresco y entretenido como no podía ser de otra manera si ha salido de la pluma de este autor en la que aprenderemos mucho de nuestra historia y servirá de pequeño homenaje a este héroe olvidado que  …

No lo recuerda el cuerpo al que perteneció, amó y dedicó su vida. No lo recuerda la ciudad en la que nació, ni esta donde vivió y fue querido y respetado por su carácter y su labor, hasta que esa estima dejó de convenir. No lo recuerda el país al que sirvió y por el que expuso y perdió su vida, y tampoco muchos de quienes se dicen custodios de la memoria de la República cuya proclamación favoreció y a cuyo servicio quedó hasta su día último. No lo recuerda, en fin, esa ciudad de Barcelona a la que con su sentido del deber, su lealtad y su coherencia, salvó de caer en manos de los sublevados que querían imponerle su voluntad. Ni lo recuerda esa Generalitat de Cataluña a la que obedeció y que, de no ser por él, es probable que hubiera quedado abolida tres años antes de lo que lo fue, y que hubiera visto cómo fusilaban a su «president» en los fosos de Montjuïc sin juicio y cuatro años antes de cuando lo hicieron.

sábado, 27 de mayo de 2017

Las desterradas hijas de Eva, de Consuelo García del Cid Guerra

Consuelo García del Cid Guerra (Barcelona, 1958) es directora del periódico digital Tenemoslapalabra. Durante los años 70 y 80 colaboró como cronista con Ajoblanco, El Viejo Topo y Ozono. Cofundó la revista literaria Orto. Sus obras de investigación-denuncia sobre casos de abusos y maltrato a mujeres y robo de niños en centros públicos durante el franquismo «Las desterradas hijas de Eva» y «Preventorio de Guadarrama. La voz de la Memoria» (Editorial Anantes) han tenido una amplia cobertura televisiva en Espejo público de Antena 3. Autora del libro de relatos «Por lo que hemos sido» (1980), formó parte como poeta en la «Antología Nueva Poesía Castellana» (1979) y en la «Antología Peliart» (1980). Fue premio de poesía Literaducto (1979) y finalista del premio de Novela Elyssée por su obra «Una enjundia de nada» (1978). Es autora de la novelas «Al ladrón», «No me olvides», «Te la quitaré aunque esté muerto» y «Librada», así como de los ensayos políticos «Ruega por nosotras» y «Camino de la justicia». (Texto recogido de la solapa de portada del libro).

La siguiente sinopsis está recogida de la tapa posterior del libro. Mientras España dejaba atrás la dictadura y vivía con pasión su Transición democrática, los aires de cambio llegaron mucho más tarde para un numeroso grupo de mujeres jóvenes. Abusos, maltratos físicos, humillaciones, incluso robos impunes de sus propios hijos constituían la ley cotidiana en tenebrosos centros de privación de libertad para mujeres jóvenes, como la llamada Maternidad de la Almudena. Unos siniestros muros entre los que malvivían adolescentes cuyo único "pecado" fue atentar contra las buenas costumbres al bailar agarrados, fumar a escondidas, tener relaciones sexuales, replicar a un padre autoritario o quedarse embarazadas. Ha tenido que pasar mucho tiempo, demasiado, para rescatar del olvido la historia de aquellas mujeres. Por fin ha llegado el momento de contar esa verdad. Esta es la dolorosa crónica de un pasado reciente todavía trágicamente desconocido. Una asignatura pendiente de esta democracia, que aún aspira a una dignidad moral que la historia y millones de personas todavía exigen.

Los testimonios que se suceden uno tras otro en los diferentes edificios desgarran la mente del lector que se resiste a seguir leyendo. Niñas y adolescentes, «jóvenes caídas o en riesgo de caer» en el argot del régimen, eran «recogidas» por el «Patronato», muchas veces a instancias de sus propios padres, donde vivían días de horror infligidos por figuras que se suponían de referencia como eran sacerdotes, religiosas, médicos o similares. Sitios tristemente famosos como El Preventorio del dr. Murillo en Guadarrama (Madrid) o La Maternidad de la Almudena, en Peñagrande (Madrid) entre otros muchos ubicados en la geografía nacional competían por ser los más temidos por las internas por sus prácticas cuasi carcelarias cuando no de verdaderos campos de concentración. Los testimonios son terroríficos y más cuando se conoce que el asunto se alargó hasta principios de los años ochenta, cuando se supone que la democracia llevaba años instaurada en el país. Y todo esto conecta por si fuera poco con el tema de los «bebés robados» práctica que suponía pingües beneficios a unos cuantos desalmados que se aprovechaban de estas niñas y adolescentes, robándolas sus hijos, mientras las autoridades competentes miraban para otro lado cuando no fomentaban estas prácticas, insisto, no solo en la época franquista sino bien entrada la democracia. Otra asignatura pendiente de las muchas que quedan por cerrar de aquellos «oscuros años».